Comprar cajas de cartón parece sencillo hasta que el producto no cabe o queda bailando dentro. Un error de apenas 5 milímetros puede ser la diferencia entre un envío seguro y una devolución costosa. En esta guía rápida, te enseñamos la regla de oro para medir como un experto y optimizar tu presupuesto de embalaje.
1. La Regla de Oro: Largo x Ancho x Alto
En la industria del cartón corrugado, siempre nos referimos a las medidas en este orden específico. Si los inviertes, podrías recibir una caja que abre por el lado equivocado.
- Largo: El lado más grande de la base (la apertura).
- Ancho: El lado más corto de la base.
- Alto: La profundidad de la caja (desde la base hasta las solapas superiores).
2. El “Margen de Maniobra”
Nunca midas tu producto y pidas la caja con esa medida exacta.
- Si tu producto es rígido, añade 3 a 5 mm a cada dimensión.
- Si usas material de protección (plástico burbuja, poliburbuja o esquineros), debes medir el producto ya envuelto antes de definir el tamaño de la caja.
3. Medidas Internas vs. Medidas Externas
Este es el error más común.
- Internas: Son las que importan para que tu producto quepa.
- Externas: Son las que importan para la logística y el espacio en el camión.
- Tip: El cartón corrugado tiene un grosor (flauta). Siempre pide tus cajas basándote en las medidas internas para asegurar que el contenido entre sin presión.
4. ¿Caja Regular o Troquelada?
- Caja Regular (RSC): La clásica caja de mudanza. Es la más económica y eficiente para productos cuadrados o rectangulares.
- Caja Troquelada: Se diseña a la medida exacta de tu producto y no suele necesitar cinta para cerrar. Ideal si buscas una presentación de lujo o “unboxing” premium



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